sábado, 24 de septiembre de 2011

Traskichiy


Traskichiy
para Despertar lo Dormido ... para Recordar lo Olvidado
 

 

 
Es una velada de narración de cuentos que se realiza en espacios al aire libre que adquieren una atmósfera místico-ritual  ... una fogata, velas, la sagrada hoja de coca, chicha, la noche y el público confluyen , y allí narradores invitados y de "la casa" echan al viento sus historias recreando aquel mágico momento ,ya perdido en la ciudad , de reunirse en torno al fuego para compartir a través de la palabra la sabiduría de los pueblos ...

Sale de cuando en cuando, no tiene una periodicidad definida (por lo tanto a estar atentos), el público ingresa libremente, no se cobra una entrada, pero al finalizar la jornada se apela al antiquísimo y justo recurso de la gorra, así aprendemos todos a valorar nuestro arte que tan bien nos hace y no se restringe el acceso a quien anda escaso de dinero.

Traskichiy es una palabra en nuestra lengua originaria, el quechua, que no dice las cosas explícitamente sólo se revela dejando que uno explique lo que le significan las cosas, así nos encontramos con Traskichiy que significa "darse cuenta de", esto va más allá de una toma de conciencia, es un despertar ...

A la fecha se han realizado 22 ediciones.

... Hemos perdido la memoria,
gran parte de ella se encuentra latente en nuestras historias,
por ello la necesidad de contar,
contar para sembrar, para encender, para arullar,
para reclamar, para perdonar, para odiar, para amar,
contar, contar, contar...
para despertar lo dormido...
para recordar lo olvidado...
 



 




 

Cuento en Corto



La Escuela de Escritores y la Red Internacional de Cuenta Cuentos convocó el año 2009 a un concurso denominado Cuento en Corto el cual integra el arte de la narración oral y el video, María Laura Vélez participó en el concurso con el cuento "Yacoub, el narrador de cuentos" y quedó entre los 9 finalistas, aquí el video



¿Por Qué Narrar?





"Lo esencial es invisible a los ojos”
El Principito


El sonido cura. La palabra es sonido. En el arte del decir, las palabras vuelan, traspasan el tiempo y el espacio, y llegan a su lugar, a donde deben llegar, se posiciona, despertando en los que la reciben, sabiduría de la más profunda. Los cuentos despiertan los corazones humanos, los eleva conectándolos con su memoria, con sus ancestros, aquellos que supieron trasladar en sencillas palabras la esencia de las cosas (del saber).

Urge ir a la caza de nuestra tradición oral, la nuestra y la de otros pueblos del mundo, sólo así podremos rescatar nuestras raíces para la construcción de una identidad sólida, y resistir con fuerza a esta sociedad globalizada que anula la singularidad, la identidad, que impone, que transgrede.

Los cuentos y el arte excelso de narrar cuentos nos permiten andar, viajar, despertar, nos permiten ser singulares, descubrir los pequeños grandes secretos que no son revelados así no más, y que los cuentos, con la generosidad que los caracteriza, nos revelan, y así, como un anciano andariego, viaja por el mundo, por altas cimas y oscuras cavernas, por misteriosos bosques y tierras de ensueño, por pueblos, ciudades y naciones, por tierras inhóspitas y espacios insondables, junto al fuego viaja él, para que no olvidemos lo que no hay que olvidar.

María Laura Vélez